miércoles 4 de noviembre, 01:00 AM
Estas no son las primeras ni las últimas lÃneas dedicadas al lugar que ocupan los directores técnicos en un club. Entiéndase como el concepto lugar no el sitio referido al banco de suplentes, sino a la importancia de un cargo que en el fútbol tiene una importancia que la mayorÃa de las veces es exagerada.
"Seriedad del proyecto", fueron las palabras elegidas por Rodolfo Molina, el presidente de Racing, para presentar al nuevo entrenador del club, Claudio Vivas. Esta vez fue Molina el autor de la frase, pero la pregunta es: ¿se puede hablar de proyecto en el fútbol argentino? ¿Cuántos clubes pueden jactarse de tener una continuidad más allá de la quimera de los resultados?
Los últimos fueron dÃas especiales en el fútbol argentino para los entrenadores. Racing pasó de la sorpresa del alemán Lothar Matthäus, que llegaba con su promocionada novia modelo, a un estilo radicalmente opuesto y de perfil bajo como es Claudio Vivas. ¿Puede pasarse de un extremo a otro y que en ambos casos se trate de proyectos con el mismo grado de identidad? Lo que sucedió con Racing es un ejemplo que se repite reiteradamente en nuestros clubes.
Si de proyectos marchitos se trata, la situación de Diego Cocca es un caso testigo. Cuando asumió como entrenador de Godoy Cruz, el equipo naufragaba en los últimos puestos de la tabla de los promedios del descenso. Pero los mendocinos no sólo se mantuvieron en la principal categorÃa, sino que lograron una identidad propia y un reconocimiento generalizado en un ambiente que suele pensar más en los números que en la propuesta. La situación de Héctor Rivoira es similar: logró el ascenso con Atlético Tucumán, pero el fútbol tiene memoria frágil para dar oportunidades.
Por estos dÃas, cuando su nombre sonaba como candidato para dirigir a Racing, Sergio Markarian dejó una frase para colgarla en un cuadrito. "A los técnicos nos pagan para poner la cara en la derrota. El resto del trabajo no justifica el pago. Ningún técnico merece cobrar tanto." Sabias, preocupantes y precisas palabras del uruguayo. ¿Es necesario encontrar un rostro que asuma los costos que otros no quieren pagar? Es costumbre que en la foto de la despedida salga sólo el entrenador de turno y que en los festejos los dirigentes se peleen por los flashes. También ellos, los que manejan los clubes, ocuparon mal su lugar en nuestro fútbol. Las últimas negociaciones por el traspaso de mando de la TV son un fiel reflejo: una oscura negociación para salvar la economÃa de clubes fundidos. Clubes, en definitiva, con dirigentes sin un proyecto serio.
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