miércoles 4 de noviembre, 01:00 AM
Por Carlos Vergara
Corresponsal en Chile
SANTIAGO, Chile.- Menos de una semana después del viaje en busca de votos que Eduardo Frei realizó a Mendoza el sábado pasado, buena parte del foco de la campaña chilena también se trasladó hasta el otro lado de la cordillera de los Andes, a sólo 40 dÃas de las elecciones.
Con un número estimado de 18.000 votantes inscriptos, repartidos en Mendoza, Neuquén, RÃo Negro y en Buenos Aires, las provincias argentinas se han transformado en un preciado botÃn, cuya conquista podrÃa ayudar al candidato oficialista a acceder al ballottage de enero, en desmedro de su principal rival, el diputado independiente Marco EnrÃquez-Ominami.
Este último, precisamente, ya planeó un viaje a Mendoza, ciudad en la cual intentará conquistar algunos de los votos históricamente pertenecientes a la Concertación. Frei, por su parte, sabedor del patrimonio que guarda el conglomerado oficialista en estas tierras, viajará a Bariloche en los próximos dÃas. Ya hace un par de meses, el candidato comunista, Jorge Arrate, se reunió con chilenos en Neuquén.
En el comando del principal favorito, el abanderado de la oposición, Sebastián Piñera, sacaron cuentas amargas. El "acarreo" de votos chilenos por parte de la Concertación ya fue una táctica utilizada por el ex presidente Ricardo Lagos, en su ajustada elección ante el derechista JoaquÃn LavÃn a comienzos del año 2000. Ahora la polémica se instaló por las declaraciones de un chileno residente en Mendoza a la prensa chilena, que reconoció la ayuda económica por parte del consulado para su traslado a Chile. A ello se sumó una nueva denuncia del comando de Piñera en torno a la participación de un funcionario de la cancillerÃa chilena como "anfitrión" del acto que presidieron Frei y Lagos en Mendoza.
"Si permitimos que el Ministerio de Relaciones Exteriores y los funcionarios de Chile en el extranjero estén al servicio de las candidaturas, estamos excluyendo que la cancillerÃa y sus funcionarios representen a todos los chilenos", se quejó el senador derechista Andrés Chadwick, que pidió aclaraciones al canciller, Mariano Fernández.
El propio Fernández debió salir al cruce: "Me parece completamente absurdo. Desmiento categóricamente que el consulado vaya a realizar acciones de este tipo. En primer lugar, no tiene recursos para hacer estas cosas, y, segundo, estarÃa completamente reñido con la tarea de los cónsules".
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