sábado 5 de julio, 01:00 AM
COMODORO RIVADAVIA.- La temporada invernal en los principales centros turÃsticos de Chubut enciende, por estas horas, una luz de alerta. Esta semana, Esquel cumplió dos meses sin vuelos que permitan conectar a la cordillera con Buenos Aires debido a la suspensión de las tres frecuencias semanales tras la erupción del volcán Chaitén.
La misma incertidumbre se respira en Puerto Madryn, donde sólo esta semana la empresa Andes retomó los tres vuelos semanales desde la Capital. Sin embargo, continúan con inconvenientes el arribo y la salida de aviones desde Trelew, una ciudad que, para la mayorÃa de los turistas, es paso obligado en la conexión para realizar el avistaje de ballenas o para organizar una recorrida en la penÃnsula Valdés.
Los bajos niveles de reservas preo-cupan, pero el programa de promoción encabezado por el gobierno de esta provincia se mantiene intacto: "Las circunstancias nos obligan a adaptarnos a la nueva situación. Seguimos trabajando para que la gente venga. No tenemos dudas de que será una temporada muy buena. Para ello nos estamos preparando", dijo a LA NACION el subsecretario de Turismo y Areas Protegidas de Chubut, Adrián Contreras.
En Esquel, donde se encuentra el centro de esquà La Hoya, la ausencia de aviones no tendrá repercusión directa en la temporada: "Estimamos que el 10 por ciento del turismo que llega a nuestra ciudad lo hace por vÃa aérea durante el invierno. El resto llega por tierra, por lo que esperamos que con las nevadas previstas para este fin de semana suba el nivel de reservas", explicó Jorge Gandine, presidente de la Cámara de Prestadores TurÃsticos de esta ciudad cordillerana.
No obstante, las cenizas y la falta de vuelos aún sacuden la rutina de esta localidad. Juan Carlos Rosales, propietario de un local comercial, tuvo que viajar a la Capital por trabajo. Sostuvo: "Como tantos otros, opté por hacer 300 kilómetros por tierra hasta llegar a Bariloche. Desde allà pude hacer la conexión. Es más largo y difÃcil, pero no hay opción ante la situación que estamos viviendo. Ni hablar, si lo que está en juego es una emergencia".
Durante la temporada invernal del año pasado en Esquel, que promedia las 3500 plazas, se vendieron 47 mil pases al centro de esquÃ. Aunque los operadores esperan superar esta cifra, el panorama no es del todo alentador: "Tuvimos suspensiones de turistas, especialmente brasileños, que tenÃan previsto realizar la conexión Buenos Aires-Puerto Madryn-Esquel a través de la frecuencia que iba a abrir la empresa Andes, según estaba previsto antes de la erupción del volcán. Ahora todo quedó en la nada", explicó Sandra, operadora turÃstica.
La falta de vuelos también complica a Puerto Madryn, destino que durante la temporada 2007 recibió a 120 mil turistas que realizaron los avistajes de ballenas. "La falta de aviones generará una baja de por lo menos 60 por ciento en la ocupación hotelera de la ciudad", estimó Guillermo Paats, dueño de la agencia Argentina Visión y uno de los principales referentes turÃsticos en esta ciudad.
Citó un ejemplo: "Hemos recibido en nuestra agencia la suspensión de 22 grupos de franceses que decidieron sacar a la Patagonia de su recorrido por las dificultades de los vuelos. A esto se deben sumar otros factores: la gente que decide subirse a su auto y venir hasta aquà corre el riesgo de no encontrar nafta en las estaciones, y los que vienen en ómnibus se encuentran con incrementos en las tarifas".
Por Ana Tronfi
Para LA NACION
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