La Nacion

La imagen positiva de Uribe alcanza un nivel récord

sábado 5 de julio, 01:00 AM

BOGOTA.- Se podía percibir en el aire. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, contra los pronósticos de los que creían que no podía superar el récord latinoamericano de un 85% aprobación, logró lo que parecía imposible. Siguió en el camino ascendente y mira "desde el Everest" a los demás mandatarios latinoamericanos: tiene el 91,4% de respaldo.

Así lo afirmó una encuesta, la primera que mide la popularidad del mandatario luego de la Operación Jaque; fue difundida ayer por el canal de noticias RCN y realizada por esta cadena y la consultora Yanhaas.

El sondeo afirma que un 91,4% de los colombianos tiene una opinión favorable del presidente, mientras que 5,9% dijo tener una opinión desfavorable y 2,6% se excusó de responder.

Con este histórico índice de aprobación, muchos bogotanos, fervientes uribistas, se preguntan cómo hará para evitar el presidente el tercer mandato. Algunos, más cautos, afirman que le convendría retirarse en 2010, al término de su segundo mandato, tal como está previsto actualmente.

Argumentan que así la historia colombiana le guardará el sitial del presidente que más golpes infligió a la guerrilla y que propició, cuando todavía lo acusaban algunos de "guerrerista", el increíble rescate de Ingrid Betancourt y de 14 otros rehenes sin derramar ni una gota de sangre.

También, si se va en 2010 por la puerta grande, podría evitar algunos nubarrones que se ciernen sobre la economía y los mareos que provoca a los líderes, sin que falten antecedentes notables en la región, algunos aún vigentes, la permanencia prolongada en el centro del poder.

Pero Uribe ya ha dicho que no tirará por la borda su política de seguridad democrática, que intenta hacer retroceder a la guerrilla para forzarla a negociar.

Esa política presidencial últimamente cuenta sus logros a mano llena: al rescate de Betancourt se añade la muerte del número dos de las FARC, Raúl Reyes, por parte del ejército colombiano y la de Manuel Marulanda Vélez, "Tirofijo", que habría sido por un infarto a causa de los intensos bombardeos del ejército a la guerrilla.

Si eso significa que él se presentará a su tercer mandato aún no se sabe, pero Uribe ya ha dicho que podría "reiterar su reelección" disconforme con un fallo de la Corte Suprema, lo que muchos interpretaron como un reconocimiento de que buscará una tercera administración.

Una rival temida

Lo curioso es que el rescate de Betancourt, que remontó aún más su popularidad y que redefine el mapa político de Colombia, también podría otorgar a Uribe un temido contrincante: la propia Ingrid.

Está claro que ella no es presidenta, pero, de todos modos, cuenta con el respaldo nada despreciable del 71% de los colombianos. O sea que si Uribe mira a los demás presidentes de la región desde el Everest, Betancourt lo haría desde el Mont Blanc.

Y ella tampoco ha descartado su candidatura. Todavía emocionada por la liberación, elogió al mandatario y dijo que no le importaría una tercera reelección de Uribe, y tampoco una cuarta.

Cuando le preguntaron si se ve como presidenta de los colombianos, Ingrid no lo negó en ningún momento.

En cambio, respondió con un sugestivo "tal vez" y con un "sólo Dios sabe".

Tales declaraciones parecen indicar que no le importaría competir con Uribe si éste intenta prolongar su presidencia y que salió de la selva con su instinto político intacto.

Y las posibilidades de Betancourt de ganar las elecciones aumentarían mucho, si en lugar de Uribe otro fuera el candidato oficialista en 2010.

El propio compañero de secuestro de Ingrid, el policía Jhon Frank Pinchao, que logró escaparse del yugo de las FARC en abril de 2007, reveló que ella se veía como futura presidenta de los colombianos incluso durante el cautiverio.

Más aún, Eduardo Chávez, un ex consejero de su campaña presidencial en 2002, declaró: "Está claro lo que hace. Tuvo seis años para pensar lo que iba a decir el día de su liberación. Su campaña presidencial continúa, con Uribe o sin él".

Asimismo, el general colombiano Mario Montoya reveló ayer, en una conferencia de prensa, que Ingrid se había cambiado el pantalón y modificado el peinado tres veces para enfrentar a las cámaras del modo más presentable posible tras su liberación.

Si bien no está confirmada, para 2010 se prefigura una pelea de auténticos pesos pesados de la política por la presidencia de Colombia que nadie parece estar dispuesto a perderse.

Por Leandro Uría
Enviado especial

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