sábado 7 de noviembre, 03:02 PM
Saint Andrews (R.Unido), 7 nov (EFE).- Los ministros de Finanzas del G-20 se comprometieron hoy en Escocia a mantener los estÃmulos a la economÃa hasta que se afiance la recuperación y a analizar, entre otras, la propuesta británica de introducir una tasa sobre transacciones financieras internacionales.
Al término de su tercera y última reunión de este año, en la localidad de Saint Andrews, los ministros y gobernadores de los bancos centrales del Grupo de los 20 (economÃas ricas y emergentes) constataron que la recuperación económica en el mundo es "desigual" y aún "depende del apoyo" polÃtico.
Tanto el ministro británico de EconomÃa, Alistair Darling, como el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, destacaron en su rueda de prensa final que hay que mantener las incentivos y ayudas a la economÃa para evitar socavar la recuperación.
"Nadie cree que el trabajo esté hecho", dijo Darling, mientras que, para el americano, "el crecimiento es el imperativo".
En un comunicado conjunto, el Grupo de los 20 anunció la creación de un "Marco del G-20 para un crecimiento equilibrado, sólido y sostenible", que requerirá a cada paÃs aportar datos sobre sus polÃticas económicas y proyecciones de crecimiento.
Esta información, que debe estar lista para enero, será auditada por el Fondo Monetario Interncional (FMI), que tendrá que asegurarse de que se ciñe a los objetivos generales del G-20 para apuntalar una recuperación sostenible.
Según el calendario previsto, el FMI emitirá en abril un informe con recomendaciones de medidas para fomentar el crecimiento de cara a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar en junio el 2010.
De acuerdo con el comunicado, los ministros acordaron también desarrollar en el futuro "estrategias de salida" conjuntas de las polÃticas de estÃmulo, para evitar entorpecer la recuperación con medidas unilaterales para, por ejemplo, atajar el déficit o la inflación.
La reunión escocesa, que partÃa con el objetivo principal de cimentar los acuerdos alcanzados en la cumbre de lÃderes del pasado septiembre en Pittsburgh (EEUU) -entre ellos la creación del Marco-, acabó acaparada en parte, sobre todo en los medios de comunicación, por el lanzamiento por parte del Reino Unido de una propuesta de tasación de las transacciones financieras.
Al inicio de la cita, el primer ministro británico, Gordon Brown, instó al G-20 a promover un nuevo "contrato social" con los bancos, de forma que, en caso de futuras crisis, no fuera el contribuyente el que tuviera que asumir el peso de un eventual rescate.
Según Brown, ese nuevo contrato buscarÃa asegurar financiación de emergencia mediante, entre otras posibles opciones, la imposición de una tasa global sobre las transacciones financieras internacionales, aunque también podrÃa considerarse un programa de seguros bancarios o la creación por parte de las instituciones de reservas de contingencia.
La propuesta de una tasa internacional -un iniciativa a la que hasta ahora se habÃa opuesto Gran Bretaña- fue acogida con cautela por los miembros del G-20, y paÃses como Brasil y España señalaron que ellos ya tenÃan mecanismos para asegurar que los bancos podÃan hacer frente a sus pérdidas.
Aunque la propuesta no se debatió formalmente en la reunión, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, declaró posteriormente a los periodistas que habrÃa que considerarla, pero dijo que personalmente no estaba "convencido".
En todo caso, los paÃses del G-20 acordaron remitir al Fondo Monetario para que las analice una serie de propuestas -entre ellas la británica- sobre cómo el sector financiero puede contribuir para compensar las aportaciones públicas para rescatar el sistema.
El G-20 también trató en Escocia de otros temas abordados en Pittsburgh, como la introducción de lÃmites a las primas de los banqueros y aumentar la regulación de los fondos de riesgo.
Una de las grandes decepciones de la reunión de hoy fue que no hubo ningún tipo de acuerdo sobre la financiación de la lucha contra el cambio climático en los paÃses pobres, pese a que el Gobierno del Reino Unido, anfitrión de la cita, habÃa enfatizado la importancia de avanzar en ese asunto.
El G-20 se comprometió sin más a "trabajar para un resultado ambicioso" en la próxima cumbre de Copenhague, en la que se debatirá un nuevo tratado internacional para la preservación del medio ambiente, en sustitución del Protocolo de Kyoto.
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2009 EFE.