sábado 7 de noviembre, 09:36 AM
Buenos Aires, 7 nov (EFE).- Unos cuatrocientos payasos y médicos participan en Buenos Aires en un congreso internacional en el que expondrán con argumentos cientÃficos y el aval de su propia experiencia porqué la risa es salud.
El tercer Congreso Internacional de Clown y Payaso de Hospital, que se desarrolla este fin de semana en la capital argentina, reúne a artistas y a profesionales del sector sanitario que trabajan con el humor y la salud en paÃses como Israel, Argentina, Perú, Uruguay, Chile, Brasil, México, Costa Rica, Colombia y Venezuela.
"En todo el mundo hay médicos que trabajan con el arte. Algunos se ponen nariz de payaso y otros, no. Pero en casi todas las regiones, tanto en Europa, como EE.UU. y Latinoamérica, hay payasos de hospital", dijo a Efe José Pellucchi, director artÃstico de Payamédicos, de Argentina.
Esta organización reúne a unas 500 personas, en su mayorÃa médicos, especialmente entrenadas en la técnica del clown para trabajar con pacientes hospitalizados.
En paÃses de Europa y en Estados Unidos, por ejemplo, es una tendencia creciente en los centros de salud la contratación de profesionales con este perfil artÃstico-terapéutico.
Según Pellucchi, la utilización del arte en la salud se remonta a la antigua Grecia, donde se llevaba a personas con brotes manÃacos a ver obras de teatro dramáticas y a los deprimidos, a ver comedias.
"Hay grabados de inicios del siglo XX que acreditan la presencia de payasos en los hospitales. Pero esta tendencia cobró mucho impulso con la pelÃcula 'Patch Adams'", señaló el médico.
En este filme, de 1998, Robin Williams da vida a Patch Adams, un médico estadounidense propulsor de la "risoterapia" y responsable de la inclusión de ésta técnica en la medicina moderna.
Entre otros efectos positivos, Pellucchi dijo que su organización tiene estudios que demuestran que, después de la intervención de los payamédicos, la tensión arterial de los pacientes disminuye un 13 por ciento.
Entre los disertadores de este congreso estará el médico argentino Alejandro Gruber, que desde hace años trabaja en Israel, donde ha fundado una compañÃa de payasos de hospital, con un trabajo que, además, fomenta la integración ya que supone que pacientes ingresados palestinos e israelÃes compartan habitación.
En la cita de Buenos Aires también participa el colectivo de Clowns No Perecederos, integrado por medio centenar de artistas, una organización que nació con la severa crisis económica de 2001-2002 en Argentina.
"A la gente le daba culpa reirse y además, por la severidad de la crisis, el público tampoco podÃa asistir a espectáculos por falta de dinero. Entonces decidimos hacer espectáculos poniendo como valor de entrada un alimento no perecedero para donar a comedores infantiles.
Asà la gente podÃa reirse sin culpa", relató a Efe Cristina MartÃ, fundadora de Clowns No Perecederos.
La artista, formadora de clowns, sostuvo que "generar risas, generar placer, es algo saludable", pero aclaró que hay diferencias importantes entre cualquier payaso y un clown de hospital.
"Un clown de hospital no puede decir ni hacer un montón de cosas, mientras que en un escenario el payaso tiene permiso para hacer lo que se le ocurra, no tiene tantos Ãtems para cuidar como si estuviera delante de un paciente en estado complejo", explicó MartÃ.
EFE
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