viernes 16 de mayo, 04:55 AM
Londres, 16 may (EFE).- La idea del ex presidente del Gobierno español José MarÃa Aznar de presentarse sólo a dos mandatos sedujo a Tony Blair, según cuenta la esposa del ex primer ministro británico en sus memorias.
"Aznar habÃa sido elegido jefe del Gobierno español exactamente un año antes que Tony, llevaba entonces dos años de su segundo mandato y le dijo que proyectaba anunciar que no se presentarÃa a un tercer mando y designarÃa a su sucesor", escribe Cherie Blair en su libro "Speaking for myself. The Autobiography" (Little, Brown).
"Eso hizo reflexionar a Tony. Desde que llegamos a Downing Street habÃa estado diciendo que llega un momento en que uno se vuelve rancio y que, después de dos mandatos -o un máximo de diez años- serÃa el momento de pasar a otra cosa", explica la autora.
Cherie Blair recuerda las tensiones entre su marido y el entonces ministro de EconomÃa, Gordon Brown, y la historia que habÃa circulado de que "Tony habÃa llegado a un pacto con Gordon- el llamado pacto de Granita- y que lo habÃa violado".
Según aquel pacto al que llegaron supuestamente ambos polÃticos en el restaurante Granita, de Londres, Tony Blair se retirarÃa al cabo de un determinado tiempo en el poder para dejar como sucesor a Gordon Brown.
"Aunque Tony siempre habÃa dicho que le parecÃa que dos mandatos eran probablemente suficientes, que yo sepa, nunca dio una garantÃa" a Brown sobre cuándo pensaba retirarse, agrega Cherie Blair.
"Asà que cuando Tony tuvo esa conversación con José MarÃa Aznar (en una reunión de la Unión Europea en Madrid), le sedujo mucho la idea", recuerda la autora.
"No es que fuese a capitular ante Gordon, explicó, sino que si hacÃa un anuncio público en ese sentido, podrÃa animar a Gordon a cooperar con él", lo que facilitarÃa la aprobación de las reformas sanitarias y escolares proyectadas.
"Estás loco, le dijo entonces Cherie Blair, según relata ella misma. Eso puede funcionar para José MarÃa y su sucesor, pero Gordon sólo se aprovecharÃa y tú te verÃas muy debilitado a ojos de otra gente que cuenta".
Afortunadamente, comenta Blair, los más estrechos colaboradores del primer ministro coincidieron con ella, "y para el mes de junio (del 2002), Tony habÃa comprendido que si querÃa que se aprobaran sus reformas, tenÃa que seguir en el número 10 (de Downing Street) y no anunciar que iba a hacer las maletas". EFE
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2008 EFE.