viernes 16 de mayo, 02:47 PM
MarÃa Luisa Gaspar
Cannes (Francia), 16 may (EFE).- El director estadounidense Woody Allen reveló hoy su pasión española con "Vicky Cristina Barcelona", su última pelÃcula, que estrena mañana en el Festival de Cannes, y en la que brillan ante todo sus cuatro protagonistas principales.
DirÃase que todos ellos por igual, los españoles Javier Bardem y Penélope Cruz, por supuesto; y las estadounidenses Scarlett Johansson ('Cristina') y Rebecca Hall ('Vicky') con rotunda evidencia, aunque la actriz española tarda casi una hora en llegar a la pelÃcula.
Allen los filmó a menudo desde muy cerca, con algunos y breves planos generales para mostrar algunos paisajes y monumentos o algunos aspectos de vida en las ciudades de Barcelona y de Oviedo.
La pantalla, sin embargo, se llena casi siempre con los cuatro actores, con una Penélope Cruz inspiradÃsima, desencajada como raramente se le ha visto, en el papel de una artista genial que atraviesa un mal momento, quizá la decadencia definitiva.
Una 'MarÃa Elena', divorciada de su gran amor no menos excéntrico, 'José Antonio' (Javier Bardem), que aparece "excepcionalmente extrema", tal como el realizador definió a la intérprete horas antes de la proyección, en un encuentro con la prensa española.
La comedia que Woody Allen quiso alegre y romántica, además de rendir homenaje a Barcelona, como sugiere su tÃtulo y su canción, celebra también la gastronomÃa local, la guitarra flamenca y Oviedo, ciudad que "ama" el artista neoyorquino y Premio PrÃncipe de Asturias de las Artes 2002, y donde tiene una estatua.
La pelÃcula parecerÃa no tener exageradas pretensiones y algunos crÃticos a la salida de la primera proyección para la prensa asà lo comentaban, pero, sin embargo, da un repaso de fondo a temas tan esenciales en la existencia como el amor, la sexualidad, la sinceridad en la pareja, y, por supuesto, con uno mismo.
Los mismos que desde siempre centran la obra del artista, tanto como la locura, la pasión, el arte o, últimamente, el estilo europeo de vivir, tan diferente del "puritano y materialista" dominante en Estados Unidos, como dice la voz en "off" que explica algunos momentos y pensamientos de los protagonistas.
Woody Allen resolvió el espinoso asunto del catalán y el español a la manera salomónica, con una pelÃcula en la que ni el uno ni el otro aparecen prácticamente, pues sus barceloneses, además de pertenecer a la alta burguesÃa ilustrada y cultivada, han vivido con evidencia largas temporadas en Estados Unidos o Inglaterra.
Ideal para relacionarse, hablar y enamorarse de las dos turistas que visitan la ciudad de Barcelona durante el verano, aunque una de ellas vino a trabajar sobre su tesis sobre "la identidad catalana".
El público del primer pase de prensa, que terminó poco después de las nueve de la noche, aplaudió mitigadamente al final, sin entusiasmos exagerados.
Lo que no deja de resultar curioso, pues se le habÃa oÃdo disfrutar en varios momentos con aplausos y sonoras risas, aunque quizá, tras la intensa oda a la libertad de pensamiento y acción vivida en hora y media de pelÃcula, quedó levemente perplejo y meditativo con el final, no revelaremos cómo.
En particular, la asistencia dejó escuchar sus risas en la primera aparición de Javier Bardem y también en la de Penélope, y las carcajadas saltaron al aire cuando 'MarÃa Elena' atravesaba algunos de sus peores trances.
La suerte no está echada, pues después de este primer pase y antes del estreno de gala del filme, en la selección oficial fuera de competición, mañana por la noche, la crÃtica internacional podrá descubrirlo justo antes de la rueda de prensa, en la que Javier Bardem anunció ya que no estará presente. EFE
lg/ibr
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