La Nacion

Debían operarla de una hernia pero le sacan la vesícula

miércoles 23 de julio, 12:46 PM

Por Virginia Lauricella
De la Redacción de lanacion.com
vlauricella@lanacion.com.ar

Con una mezcla de bronca y dolor, Roberto Entrocassi cuenta con voz firme la amarga experiencia que le tocó vivir a su mujer.

Según denuncian, a Mónica Viola, de 47 años, le extrajeron la vesícula en lugar de operarla de una hernia inguinal, tal como estaba programado, luego de un tratamiento de 60 días.

El hecho ocurrió el lunes pasado en el sanatorio Dupuytrén, situado en Avenida Belgrano al 3400. Ese día, su mujer ingresó al quirófano a las 15.30. Una hora y media después, según relató Entrocassi a lanacion.com , el cirujano salió y le dijo que le habían encontrado arenilla en la vesícula y que se la habían extirpado.

"Cuando le dije las razones por las que estaba internada mi mujer, que él mismo había tratado, me contestó: «Uy, me equivoqué»", relató.

Desesperado, Entrocassi fue a la habitación donde ella se encontraba. "A pesar de estar sedada, ya sabía ... lloraba".

"No se acercó ninguna autoridad de la institución a contenerme o intentar conciliar. Fui a ver al subdirector médico y no me dijo nada -agregó-. Busqué apoyo en los medios porque no se trata de un error simple: mi esposa fue cercenada".

Hecha la denuncia policial en la comisaría 8 contra la prepaga, el sanatorio y el médico que la operó, la prioridad de la familia ahora es la contención.

"Era una mujer muy sana, nunca la habían operado. Ahora está frustrada, en cama. Volvimos con un doble dolor. Vamos a pedir apoyo psicológico para los dos", concluyó.

Antecedentes. En octubre de 2005, un oculista fue condenado a pagar 15.000 pesos de indemnización a una paciente que fue a hacerse un tratamiento con láser en el ojo derecho y terminó con una lesión en el izquierdo, que estaba sano.

Según la mujer, el profesional se confundió de ojo, pero éste argumentó que al momento de aplicar el láser, la mujer hizo un movimiento brusco que desvió el disparo. De todas formas, el tribunal lo encontró imputable.

En abril de 2004, se dio a conocer el caso de una mujer que un año después de haber sido operada de colon descubrió que le habían dejado una tijera de 17 centímetros de largo en el abdomen. Ocurrió en Australia.

Por último, un episodio que, si bien se aleja de los anteriores, no deja de estar relacionado. El 21 de julio de 2007, un corte de luz hizo que un grupo de cirujanos utilizara luz de celulares para terminar una intervención en un hospital de Villa Mercedes, San Luis.

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