AFP

Millones de birmanos esperan que la junta permita la entrada de ayuda

miércoles 7 de mayo, 09:14 AM

RANGÚN (AFP) - Millones de víctimas del devastador ciclón Nargis esperaban deseperadamente este miércoles la llegada a Birmania de la ayuda internacional, que continuaba bloqueada a las puertas del país por falta de concesión de visados por parte de la junta militar en el poder.

El balance oficial provisional de la catástrofe que arrasó el sur de Birmania el pasado fin de semana ascendía este miércoles a más de 22.000 muertos y 41.000 desaparecidos. Según la Federación Internacional de la Cruz Roja, esta cifra ya basta para convertir a Nargis en el ciclón más mortífero que haya sufrido el planeta desde 1991. Pero el alcance total de los daños es todavía imposible de calcular. Y las pocas ONG presentes en el país, que hablan de millones de personas sin hogar, temen que el número de muertos se agrave considerablemente.

Mientras tanto, crecía la frustración entre los miembros de las organizaciones humanitarias que continuaban a la espera de visados para poder acudir en auxilio de la población. Los militares birmanos, que ejercen el poder con mano de hierro desde 1962, habían aceptado el martes el principio de una ayuda humanitaria, en un gesto poco común en uno de los países más aislados del mundo. Pero el régimen birmano había precisado que los cooperantes extranjeros deberían negociar con las autoridades para poder entrar en el país.

Cinco días después del paso del tifón, no se otorgó ningún visado nuevo, afirmó este miércoles un portavoz de la ONU en Bangkok, Richard Horsey. No obstante, dijo esperar que el nombramiento de un ministro birmano encargado de examinar las peticiones y coordinar la ayuda internacional haga avanzar las cosas.

Desde Ginebras, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) anunció que la junta había autorizado la llegada de un avión que transporta material de ayuda humanitaria.

La situación, de por sí urgente, se ve agravada por el temor de la propagación de enfermedades, advierten los expertos sanitarios. La población de la región de Rangún, la mayor ciudad del país, y sobre todo la del delta del río Irrawaddy, en el suroeste, necesita agua potable y refugio.

"Un equipo ha visto miles de muertos en una localidad, con cadáveres en descomposición amontonados tras la retirada de las aguas", declaró a la AFP Andrew Kirkwood, director en Birmania de la ONG Save the Children, muy activa en el país. "Hay 41.000 personas desaparecidas pero mucha gente piensa que la mayoría de esas 41.000 personas están muertas", afirmó. "Y, evidentemente, hay millones de personas sin hogar, pero cuantos millones no lo sabemos", agregó.

En el suroeste del país, un reportero de la AFP informó de que decenas de miles de supervivientes llegaban lentamente a la localidad de Labutta tras haber cruzado zonas inundadas llenas de cadáveres de personas y animales.

De momento, son sobre todos los habitantes, con la ayuda de monjes budistas, los que intentan limpiar las calles y carreteras sembradas de árboles caídos, pedazos de tejados y cables eléctricos. Testigos entrevistados por la AFP en Rangún afirmaron sólo haber visto participar a unos pocos representantes de la fuerzas del orden.

La Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido de la opositora y premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, ya había lamentado el martes la ausencia de ayuda eficaz por parte de las autoridades. La LND también criticó el mantenimiento para el sábado de un referéndum sobre una nueva Constitución, que sólo se aplazará al 24 de mayo en los 47 municipios más afectados por el ciclón.

Sumándose a las cuantiosas ayudas anunciadas por numerosos países, la Federación Internacional de la Cruz Roja lanzó un llamamiento de urgencia para recaudar cuatro millones de euros con que proporcionar a los damnificados refugios de emergencia, agua, mosquiteras y otros artículos de primera necesidad.

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