sábado 17 de mayo, 12:15 PM
SANTO DOMINGO (AFP) - El mandatario dominicano Leonel Fernández fue reelegido para un tercer mandato presidencial con una gran legitimidad, pero con desafÃos que incluyen elevados precios de alimentos, una creciente factura petrolera y los frecuentes desastres naturales en el ciclónico Caribe.
Con 91% de las actas escrutadas, Fernández, lÃder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) fue reelegido el viernes en primera vuelta con 53,5% de los votos, contra 40,7% del candidato socialdemócrata Miguel Vargas.
Ese resultado dibuja un paÃs dividido en dos grandes bloques de liberales y socialdemócratas, con los socialcristianos, herederos del desaparecido caudillo JoaquÃn Balaguer que gobernó hasta su senectud, reducidos a un 4%.
Dos hechos polÃticos dominaron la jornada: uno marcado por la modernización de la cultura polÃtica demostrada en el uso de sondeos de opinión confiables y otro por la vieja tradición confrontativa, con tintes de una sangrienta violencia polÃtica en el interior del paÃs.
El pronóstico certero de las principales encuentas previas y sondeos a boca de urna, junto con un sistema electoral apoyado en tecnologÃa de punta, permitieron proclamar vencedor a Fernández la misma noche del viernes y que el paÃs amaneciera en un notable calma este sábado.
"La llovizna que cayó anoche a la hora de los resultados calmó los ánimos", dijo a la AFP un vendedor de periódicos, que ilustraban sus portadas con las fotos de un victorioso Leonel Fernández.
Pero además de los aislados enfrentamientos a balazos entre decenas de militantes en el interior del paÃs en la vÃspera de las elecciones, los polÃticos dominicanos aún no dan el paso para felicitar al triunfador y la búsqueda de consensos poselectorales.
Uno de los principales estrategas de Fernández propuso este sábado que el nuevo mandato se base en "un nuevo acuerdo de unidad nacional", pero lamentó que Vargas no felicitara a Fernández en busca de reconciliar al paÃs, para enfrentar los desafÃos alimentarios, energéticos y climáticos.
Vargas reprochó que los resultados "reflejan de manera significativa la embestida del más descarado uso de los recursos del Estado", una crÃtica reconocida incluso en privado por oficialistas, que reconocen que el viejo clientelismo polÃtico entre los pobres se resiste.
TemÃstocles Montás, jefe de campaña, miembro de la dirigencia del PLD y encargado del gabinete económico de Fernández, dijo a periodistas que esa cultura confrontativa perdura "igual que Vargas, ninguno de los precandidatos a felicitado a los candidatos abanderados de su propio partido", recordó.
Andy Dahuarjoe, delegado electoral del PRD dijo la AFP que la confrontación sobrevive a pesar de que "estamos dejando atrás una cultura polÃtica del pasado, de la era de JoaquÃn Balaguer".
Montás dijo que la clave de la victoria liberal estuvo marcada por una gerencia económica que redujo la inflación a un dÃgito, un crecimiento promedio de 8,5% anual, y un riguroso control del gasto público frente a un déficit anual promedio de 3.000 millones dólares en la gestión del PRD (2000-04).
Pero las amenazas para este paÃs que comparte la isla Hispaniola con el empobrecido HaitÃ, provienen de ultramar.
"El crÃtico panorama internacional que va para largo, con unos precios del petróleo fuera de control y precios elevados de los alimentos", dijo Montás, secretario de Estado para la EconomÃa y Planificación.
Fernádez capeó el temporal de los reclamos sociales con subsidios al consumo energético doméstico, que llegarÃa a los 1.200 millones de dólares al año, y con casi 200 millones de dólares para subsidiar los alimentos básicos.
Las razones de los subsidios van más lejos de la coyuntura electoral: "Se convirtió en una necesidad para garantizar la estabilidad social del paÃs que está en juego debido a una enorme deuda social acumulada", dijo a la AFP Porfirio GarcÃa, ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
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