jueves 22 de mayo, 12:40 PM
JOHANNESBURGO (AFP) - El ejército de Sudáfrica estaba movilizado el jueves en la región de Johannesburgo, en refuerzo de la policÃa, para intentar acabar con la violencia xenófoba que causó más de 40 muertos y 16.000 desplazados en los últimos diez dÃas.
Unos 200 militares fueron desplegados junto a los policÃas para controlar los barrios pobres de Johannesburgo, la capital económica sudafricana, donde un total de 500 personas también fueron arrestadas.
Ejército y policÃa anunciaron que "trabajarán en coordinación hasta que se restaure la tranquilidad" en los barrios periféricos pobres de Johannesburgo, donde bandas armadas con machetes y armas de fuego atacaron a inmigrantes extranjeros e incendiaron sus cabañas.
El gobierno creó el jueves una comisión de investigación para "descubrir la fuente de ciertos problemas", según el ministro de la Presidencia, Essop Pahad.
La violencia xenófoba se extendió desde el martes a otras ciudades además de Johannesburgo, por lo que las autoridades temieron su propagación a todo el paÃs.
Aunque la situación parecÃa más tranquila en las "villa-miseria" de la provincia de Gauteng, donde se encuentra Johannesburgo, la policÃa reconoció por primera vez que hubo también ataques en la cercana provincia del Noroeste.
La violencia xenófoba que se desencadenó el 11 de mayo en la "villa-miseria" de Alexandra, en Johannesburgo, provocó al menos 42 muertos, según la policÃa.
Asimismo, más de 16.000 personas huyeron de los barrios pobres periféricos de Johannesburgo. Cientos de ellas se refugiaron en comisarÃas y parroquias.
Ante un desempleo que alcanza el 40% y una pobreza creciente, muchos sudafricanos acusan a los trabajadores extranjeros -entre ellos tres millones de zimbabuenses exiliados por la crisis en su paÃs- de robarles los empleos y ser responsables de la alta criminalidad del paÃs.
La violencia xenófoba se dejó sentir ya en la economÃa, especialmente en las minas de oro, donde hay una fuerte proporción de obreros extranjeros.
"Un 14% de los obreros se ausentaron el lunes, un 60% el miércoles y un 58% el jueves", declaró a la AFP James Duncan, portavoz de la empresa DRD Gold, al añadir que los que acuden al trabajo "están preocupados por sus familias".
Más de 3.000 mozambiqueños ya regresaron a su paÃs. "Ayudaremos a los que quieran volver", dijo el jueves el presidente de Mozambique, Armando Guebuza.
La miseria es la causa de los problemas, según Kgalema Motlanthe, vicepresidente del Congreso Nacional Africano (CNA), el partido en el poder en Sudáfrica que cesó como su presidente, en diciembre de 2007, al actual jefe del Estado, Thabo Mbeki.
"Cuando se vive en condiciones sórdidas, sólo se necesita un incidente para que la violencia estalle", declaró al denunciar la tardÃa reacción de las autoridades.
Motlanthe admitió que los sudafricanos, "que no tuvieron acceso a la educación" debido a la injusticia del régimen de segregación racial (el apartheid que terminó en 1994), envidian a los trabajadores inmigrantes, sobre todo a los de Zimbabue, porque están más cualificados.
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