lunes 2 de noviembre, 04:46 PM
LA HABANA (AFP) - Iris tuvo siete abortos, el primero a los 22 años, y Tania, a sus 19, suma cuatro. Cuba, donde esa práctica es gratuita y legal desde 1965, producirá y distribuirá en 2010 la 'pÃldora del dÃa después' como un anticonceptivo que ayude a bajar los 85.000 abortos anuales.
Fuera de toda polémica como la que suscita en Perú, el Levonorgestrel empezó a usarse en Cuba progresivamente hace un año y, según prevé el Ministerio de Salud (MINSAP), podrá adquirirse en 2010 en todas las farmacias del paÃs, sin receta médica.
La gragea, que cuesta de 7 a 15 dólares en paÃses como Ecuador, Bolivia y Chile, se producirá en un inicio para 225.000 dosis al año a un precio de venta de unos cuatro centavos de dólar, precisó a la AFP el presidente de la Comisión de Salud Sexual y Planificación Familiar, Miguel Sosa.
"Eso será muy bueno, pero falta promover el sexo responsable. De joven no me protegÃa y no querÃa truncarme la vida, o se me olvidaba tomar regularmente las anticonceptivas y la situación no estaba para tener niños, vivÃa en un casa de un cuarto", dice Iris, de 50 años, con una hija de 17.
Unas 2,6 de 3,3 millones de cubanas en edad fértil son sexualmente activas y de ellas un 25% (650.000) no usa anticonceptivos, 200.000 porque prevén embarazarse, 100.000 son infértiles y el resto es vulnerable a embarazos no deseados.
"Esas mujeres se la están jugando. A ese sector ayudará la disponibilidad de la pÃldora", dijo Sosa, según el cual una de cada cuatro con embarazos no deseados son menores de 20 años.
En un paÃs precoz, donde según estudios los hombres comienzan su vida sexual a los 13 años y las mujeres a los 14, se acude al aborto muchas veces como un método anticonceptivo más.
Tania, empleada de turismo que vive en el oeste de La Habana, empezó a los 15 años y hace seis meses tuvo su cuarto aborto. "Es un derecho de las mujeres no traer hijos al mundo a pasar trabajo, pero es cierto que se abusa", opina Ana Menéndez, docente de 37 años, quien tiene dos niños y cinco interrupciones.
Cuba, primer paÃs del continente en despenalizar el aborto y el único de América Latina donde se practica sin restricciones -hasta las 10 semanas-, lo defiende como un logro de la mujer y una medida que redujo muertes maternas.
"Una de cada dos de esas muertes era por aborto en condiciones de clandestinidad inseguras antes de que se legalizara", apuntó Sosa, presidente de la Sociedad Cubana de Desarrollo de la Familia.
Pero el aborto, advierte, lleva riesgos por lo que se impulsa un plan para sustituir la vÃa quirúrgica por la medicamentosa -un 40% se hacen con Misoprostol y se espera llegar a 80% en cinco años-, y bajar el número de interrupciones.
En paÃses como Perú el debate lo atiza la duda de si la pÃldora es abortiva, pero Sosa insiste en que es anticonceptivo y asegura que en la provincia de HolguÃn, la primera donde se distribuyó, el aborto bajó en un 22%.
"Usarla evita abortos. Se nos acusa de ser un paÃs 'abortero', pero estamos trabajando para disminuir el aborto, sin hipocresÃas, sin esconder el problema. En los (años) 90 tenÃamos 120.000 al año y bajamos en esta década a 85.000", comentó.
Sin ventilarse en público, es tema de confrontación entre el gobierno y la Iglesia, que denuncia el aborto como un grave problema social en la isla comunista, de población mayoritariamente no católicos y ateos.
"Esa pÃldora es abortiva. La Iglesia recomienda no usarla, en defensa de la vida. Pero aquà se hacen cosas con que uno no está de acuerdo", lamenta monseñor Dionisio GarcÃa, presidente de la Conferencia Episcopal.
La Iglesia cree que la pÃldora estimula el sexo irresponsable; pero las autoridades de Salud insisten en que incluso, al bajar los abortos y los riesgos de sus secuelas, aumentará la fertilidad en un paÃs envejecido como Cuba.
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