viernes 6 de noviembre, 04:04 PM
TEGUCIGALPA (AFP) - El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, dio por fracasado el acuerdo para poner fin a la crisis de Honduras y culpó al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
"Prácticamente hemos decidido no continuar con este teatro del señor Micheletti", sentenció Zelaya a través de radio Globo.
En su apoyo, unas 1.500 personas protestaban afuera del Congreso hondureño y se dirigÃan rumbo a la embajada de Brasil, donde Zelaya está refugiado desde el pasado 21 de setiembre.
"El acuerdo está totalmente fracasado, es letra muerta ya", dijo a la AFP Rasel Tomé, asesor de Zelaya.
"No hay indicio, ninguna señal de que el régimen de facto quiera cumplir lo pactado" el pasado 30 de octubre en el Acuerdo Tegucigalpa/San José Diálogo de Guaymuras, suscrito por ambas partes bajo la presión de Estados Unidos, agregó Tomé.
Con "golpistas no se puede hablar de diálogo", manifestó el asesor, quien añadió que la delegación de Zelaya volverá a recurrir a la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre todo para que no reconozca los resultados de las elecciones presidenciales del 29 de noviembre, y que seguirá instando a la "resistencia" a que continúe presionando.
Desde Washington, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, instó a las partes a cumplir "sin subterfugios" el acuerdo.
"Las medidas aprobadas en el Acuerdo son claras y fueron suscritas por la libre voluntad de las partes. Espero que sin más subterfugios ellas se cumplan para restablecer la democracia, la legitimidad institucional y la convivencia entre los hondureños", indicó Insulza en un comunicado.
La OEA seguirá promoviendo el diálogo en Honduras, agregó Insulza.
Estados Unidos, por su parte, mantiene su compromiso con el diálogo en el paÃs centroamericano, pero su gobierno afirmó son los propios hondureños los que deben resolver "por sà solos" el conflicto, según declaró este viernes a la AFP un portavoz del Departamento de Estado Charles Luoma-Overstreet.
"Nuestros esfuerzos se han centrado en facilitar un proceso de diálogo pragmático y en crear un ambiente en el que los hondureños puedan enfrentar el tema de la restitución (del presidente depuesto Manuel Zelaya) y resolver por sà solos este problema hondureño", señaló el portavoz.
Tras declarar el fracaso, Zelaya ya ni siquiera esperará la decisión del Congreso, que, según el acuerdo, debÃa pronunciarse sobre su restitución, aunque para ello no habÃa fecha.
"Al fracasar el acuerdo, fracasan todos los puntos del acuerdo por el incumplimiento del gobierno de facto", sentenció Tomé.
Desde Guatemala, el vicepresidente de Zelaya, Aristides MejÃa, tildó de "burla" la actitud de Micheletti tanto para los hondureños como para la comunidad internacional.
El pronunciamiento del Congreso, que se encuentra en receso hasta después de las elecciones, ya que muchos de los 128 diputados están en campaña electoral para su reelección, era el nudo gordiano de este acuerdo.
El presidente depuesto puso en las manos de los diputados su destino polÃtico, pese a que éstos habÃan votado el 28 de junio a favor de su destitución, a la que calificaron de "sucesión constitucional".
"Si no no hubieran accedido a firmar ningún acuerdo", explicó en aquel momento Zelaya a la AFP.
"Haberse confiado en el Congreso Nacional, que lo destituyó, para que lo restituyera es una ingenuidad", dijo el analista polÃtico y ex candidato presidencial José Manuel MartÃnez.
Pero la gota que rebasó el vaso para los zelayistas fue que Micheletti anunció minutos antes de que expirara el plazo del acuerdo en la medianoche del jueves la integración de un gabinete que llamó de "unidad y reconciliación" en el que no habÃa ningún representante de Zelaya y que iba a estar presidido por el propio gobernante de facto.
MartÃnez consideró que Micheletti se "burla de Zelaya porque éste se lo permite". "No tenÃa que haber firmado lo que firmó", sentenció.
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