viernes 9 de mayo, 12:16 PM
Por Nicolás Misculin
BUENOS AIRES (Reuters) - El Gobierno y el sector rural argentino se acusaron mutuamente el viernes por desencadenar una nueva huelga que llevó a miles de productores a las rutas y podrÃa paralizar las exportaciones de granos de uno de los mayores proveedores agropecuarios del mundo.
El reclamo de los productores, que en marzo dejaron al paÃs sin alimentos básicos a grandes ciudades con una extensa protesta, ya provocó la renuncia de un ministro de EconomÃa y se convirtió en el principal conflicto que enfrenta la presidenta, Cristina Fernández, desde que asumió en diciembre.
El conflicto ya produjo fuertes caÃdas en los mercados financieros argentinos e impulsó las principales plazas internacionales de granos, ante la previsión de una menor oferta desde el paÃs sudamericano.
El campo reclama por un cambio en el impuesto a las ventas externas de granos y derivados aplicado en marzo, que en la práctica elevó la carga sobre la soja, el mayor bien de exportación del paÃs, lo que enfureció a un sector que lleva años reclamando un mejor diálogo con el Gobierno.
"Se volvieron locos. Esta vez (la huelga) no es culpa nuestra. Porque nosotros les ofrecimos hablar del problema que ellos tenÃan. La cosa fracasó porque no quisieron," dijo a una radio local el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
En el segundo dÃa de la protesta, que se extenderá hasta el próximo jueves, las manifestaciones de los agricultores se desarrollaban en calma, pese al bloqueo de algunas rutas para impedir el paso de alimentos.
Los productores acusaron también al Gobierno de hacer declaraciones públicas que no ayudan a solucionar el conflicto.
"Hemos visto algunas declaraciones que, en vez de ayudar, dificultan el diálogo," expresó Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina, una de las cuatro entidades enfrentadas con el Gobierno.
En protesta por el nuevo esquema fiscal, el sector agropecuario realizó en marzo una dura protesta de tres semanas, que implicó la suspensión de la venta de granos y carnes y el bloqueo de rutas.
Tras una convocatoria oficial a negociar, el campo suspendió las protestas el 2 de abril y retomó las tratativas con el Gobierno, pero las negociaciones se mantuvieron trabadas en el punto clave de los tributos a las exportaciones y el sector rural decidió retomarlas.
Pese a la dureza del reclamo, la mandataria argentina aseguró esta semana que tiene la fortaleza para "aguantar" un conflicto que podrÃa prolongarse.
"Me parece bien que la señora presidenta tenga un fuerte aguante, porque no está en una situación fácil," manifestó a Radio Mitre Pedro Apaolaza, presidente de Carbap, asociación afiliada a una de las cuatro entidades en huelga.
Pero agregó que "si esa fuerza se tradujera en soluciones positivas serÃa mucho mejor para el paÃs."
(Reporte de Nicolás Misculin, editado por Patricia Vélez)
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