viernes 9 de mayo, 01:55 PM
Por Carlos Alberto Quiroga
LA PAZ (Reuters) - La convocatoria a referendos revocatorios del mandato del presidente Evo Morales y de los prefectos regionales puede agravar el caos polÃtico en Bolivia, poniendo en riesgo hasta la estabilidad democrática, advirtieron el viernes analistas.
Morales aceptó el jueves "con enorme satisfacción" el desafÃo lanzado por el Congreso de consultar a la población en los próximos meses sobre si debe seguir en el poder, en medio de la resistencia de la oposición a una nueva Constitución socialista.
Pero, la firmeza que mostró el mandatario indÃgena al aceptar, en apenas pocas horas, firmar la ley de revocatoria aprobada el mismo dÃa por el opositor Senado no garantiza un tránsito tranquilo y ordenado hacia las urnas.
La norma, dormida durante meses en la Cámara alta, fue sorpresivamente aprobada cuatro dÃas después de que Santa Cruz, la capital económica del paÃs y bastión de la derecha, declarara su autonomÃa en un referendo declarado ilegal por Morales.
Furiosos con la polÃtica de nacionalización económica que el Gobierno busca refrendar en la nueva Constitución y con la posibilidad de que la mayorÃa indÃgena obtenga más poderes, la oposición está alentando declaraciones de autonomÃa en los principales departamentos del paÃs, en la llanura oriental.
"(La ley de revocatoria) es una jugada altamente peligrosa que podrÃa llevarnos a un mayor conflicto," dijo Franklin Pareja, un profesor de ciencia polÃtica de la universidad estatal de La Paz, advirtiendo que la nación podrÃa no soportar cinco votaciones regionales y hasta tres nacionales en tres meses.
"Trasladar la responsabilidad a las urnas refleja una profunda incapacidad de la clase polÃtica boliviana," señaló.
Tras Santa Cruz, los departamentos opositores de Beni, Pando y Tarija planean realizar consultas sobre autonomÃa en los próximos meses. El referendo revocatorio deberÃa ser celebrado 90 dÃas después de su promulgación.
Pareja criticó que la falta de consenso polÃtico esté poniendo a Bolivia ante un "maremoto de referendos."
A esto se suma una ya convocada elección en junio de un nuevo prefecto de Chuquisaca, uno de los nueve departamentos en los que está dividida Bolivia.
Morales ganó con casi 54 por ciento de los votos la elección presidencial de diciembre del 2005, que puso fin a un quinquenio de inestabilidad durante el cual dos presidentes fueron forzados a renunciar, uno dejó el cargo por enfermedad y otros dos ejercieron durante breves interinatos.
El respaldo sin precedentes pareció acrecentarse a mediados del 2006, cuando Morales nacionalizó los hidrocarburos. Desde entonces, su aceptación se ha mantenido por encima del 50 por ciento, según encuestas.
Pero, la popularidad no alcanzó al lÃder cocalero -el principal aliado del presidente venezolano, Hugo Chávez- para romper en las regiones un bloqueo conservador.
Las banderas de autonomÃa resultaron tan firmes que Morales se vio forzado a paralizar su plan de "refundar" el paÃs mediante la nueva Constitución.
"En este momento no creo que a nadie le interese el referendo, porque Evo debe saber que ha bajado terriblemente su apoyo y su imagen. Pero, por el otro lado, la oposición sabe que ahora el paÃs sin Evo es absolutamente ingobernable, nadie lo podrÃa manejar," dijo el analista Alvaro Puente.
El sociólogo sostuvo que Morales planteó la idea revocatoria en otro contexto, "cuando creÃa que los prefectos bajarÃan y él subirÃa, pero ha sucedido lo contrario."
POSIBLES ESCENARIOS
Puente advirtió que la revocatoria de Morales, que arrastrarÃa al vicepresidente Alvaro GarcÃa, dejarÃa a Bolivia gobernada transitoriamente por el presidente del Senado, el lÃder de la alianza derechista Podemos Oscar Ortiz.
"No creo que quiera arriesgarse a tres o más meses de lucha social con la esperanza de consolidarse," dijo.
Pareja, en cambio, dio por casi seguro que Morales sea ratificado en el referendo, porque "es un lÃder indiscutible y tiene aceptación y peso."
"Los bolivianos separan al partido del lÃder, siguen al caudillo; (Morales) tiene apoyo en el occidente pero también en regiones del oriente (...) y dudo mucho que pueda ser destituido," afirmó, aunque reconoció que el mandatario debe esforzarse por recuperar el voto de la clase media.
La oposición no explicó por qué dio paso a un proyecto de ley que habÃa cuestionado a principios de año por considerarlo favorable al presidente y peligroso para los prefectos, la mayorÃa conservadores.
Morales perderá su mandato si los votos por el No en el referendo superan la votación con que ganó los comicios del 2005, tanto en números absolutos como en porcentaje.
(Con reporte adicional de Fiona Ortiz y Eduardo GarcÃa, por Carlos Quiroga, Editada por Alejandro Lifschitz)
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