viernes 16 de mayo, 04:41 AM
Por John Ruwitch
BEICHUAN, China (Reuters) - China se esforzaba el viernes por enterrar a los muertos y ayudar a decenas de miles de heridos, damnificados y hambrientos, cuatro dÃas después de un fuerte terremoto en el que se cree que han muerto más de 50.000 personas.
El presidente chino, Hu Jintao, voló a la asolada provincia de Sichuan y el primer ministro, Wen Jiabao, dijo que los daños del terremoto podrÃan superar al devastador temblor de 1976 en la ciudad nororiental de Tangshan en el que murieron hasta 300.000 personas.
Wen pidió a los funcionarios que aseguren la estabilidad social mientras la frustración y el agotamiento crece entre los sobrevivientes, muchos de los cuales perdieron todo y viven en tiendas o a la intemperie.
La ira también se centró en el estado de los edificios escolares, muchos de los cuales se derrumbaron en el terremoto dejando a cientos de niños atrapados y obligando al Ministerio de Vivienda a ordenar una investigación.
"Si existe la más leve posibilidad, no escatimaremos esfuerzos. Si existe un sólo sobreviviente entre los escombros, nunca nos rendiremos," dijo Wen junto a los restos de una escuela que se derrumbó y donde cientos de personas quedaron enterradas.
Miles de residentes de Beichuan, una de las zonas más afectadas por el terremoto del lunes de magnitud 7,9 se alejaban de la población llevando a cuestas a bebés, bolsas, maletas, huyendo en busca de un refugio.
Un cadáver cubierto en una camilla improvisada fue abandonado a un lado de la carretera por alguien que no pudo transportarlo más allá. Sobre la carretera, rocas del tamaño de vehÃculos yacÃan como una prueba de los desplazamientos de tierras que provocó el terremoto.
La ciudad estaba devastada, ya que prácticamente todos los edificios o estaban totalmente derruidos o estaban tan dañados que eran inhabitables.
"No podemos hacer que la población se marche, pero les estamos instando a hacerlo," dijo un soldado.
Hacia el sur, en la población de Houzhuang, los residentes dijeron que estaban arreglándoselas solos, ya que la ayuda y los soldados aún no habÃan llegado hasta allÃ.
"Comimos algo de maÃz, pero ahora sufrimos diarrea tras beber agua de la acequia durante dos dÃas," dijo un residente de apellido Liu.
"Estamos tratando de sacar cosas de los escombros para poder utilizarlas, como ropa, pero tememos que se produzca otro terremoto, asà que tenemos que ser cuidadosos," afirmó.
CAMINOS CORTADOS Y DESPLAZAMIENTOS DE TIERRA
China ha movilizado a 130.000 militares y paramilitares en la zona del desastre, pero con las carreteras cortadas o dañadas, los suministros y los equipos de rescate han tenido problemas para llegar a las zonas más afectadas.
Las zonas vecinas también han sufrido, con más de 50.000 personas desamparadas en un condado de la norteña provincia de Gansu, informó Xinhua.
Algunos se mostraron frustrados porque los recursos aún son destinados a encontrar sobrevivientes entre las cerca de 25.000 personas que permanecen bajo los escombros. Funcionarios dijeron que otros 20.000 murieron debido al terremoto.
"La atención está en salvar vidas, y ellos dicen que la comida y un lugar para vivir son temas menores mientras estés vivo," comentó Fan Xiaohua, quien estaba organizando a voluntarios en un centro de coordinación de ayuda en Mianzhu. "De hecho, son temas muy importantes en este momento," agregó.
Pero aún se registran pequeñas victorias.
Socorristas salvaron a una niña desde los escombros de una escuela en Beichuan, 80 horas después de ocurrido el terremoto. Ellos dijeron que aún podÃan oÃr débiles peticiones de ayuda entre los escombros, informó Xinhua.
Otras tres personas fueron rescatas en Beichuan el viernes, dos desde los restos de un edificio de oficinas y una desde un hospital derrumbado.
También en Beichuan, 483 niños y profesores escaparon sin rasguños desde una escuela devastada y pasaron la noche del jueves en una montaña, dijo Xinhua.
Muchos se cuestionan la calidad de la construcción de los colegios.
En el pueblo de Dujiangyan, una escuela se derrumbó y sepultó a 900 estudiantes. En Wufu, casi todos los edificios del pueblo soportaron el sismo, salvo la escuela primaria, cuyo colapso cobró la vida de cerca de 300 estudiantes.
"Nuestros niños no murieron por el terremoto. Ella y otros murieron por una construcción en ruinas. Los funcionarios sabÃan que era insegura," dijo Bi Kaiwei, cuya hija de 13 años murió en la escuela.
Dos niñas se tomaron de las manos en las ruinas de su escuela, informó Xinhua. "Cuando los socorristas las hallaron, una en coma y la otra muerta, sus manos aún estaban juntas," señaló.
Se teme que se produzcan epidemias si no se entierra o incinera pronto a los muertos.
HabÃa cadáveres alineados junto a la rivera del rÃo en el pueblo, donde más de 3.000 soldados buscan sobrevivientes.
Además, existe el temor a que se derrumben los cientos de presas dañadas y se inunden poblaciones que ya tienen problemas para recuperarse del terremoto. (Reporte adicional de Emma Graham-Harrison en Yingxiu, Jason Li en Houzhuang; Escrito por Lindsay Beck; Traducida por Servicio Online de Madrid; Editado en español por Ricardo Figueroa)
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2008 Reuters Limited.