martes 3 de noviembre, 09:14 AM
Por Aaron Nelsen
SANTIAGO (Reuters) - Silvia Muñoz ha buscado por décadas los restos de su padre, un lÃder sindical ejecutado durante la dictadura del general Augusto Pinochet. 36 años después, ella espera que su ADN le ayude a resolver el misterio.
Muñoz junto a cientos de personas han dado muestras de sangre para una base gubernamental de datos de ADN, en un último intento por identificar a sus seres queridos que desaparecieron bajo el mando de Pinochet.
"TodavÃa tengo mis dudas", dijo Muñoz, "pero espero vivir la experiencia de una respuesta definitiva", agregó.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, quien también fue una vÃctima de las torturas durante la dictadura entre los años 1973 a 1990, ha lanzado una campaña a nivel nacional para alentar a los miembros de las familias de vÃctimas cuyos cuerpos permanecen sin identificar para que contribuyan con la base de datos de ADN.
De acuerdo al Gobierno, 3.195 personas murieron o fueron "desaparecidas" durante la dictadura de Pinochet. Del total, 1.183 personas todavÃa figuran como desaparecidas, dejando a muchos familiares de las vÃctimas esperando justicia.
En agosto, tribunales chilenos emitieron órdenes de arresto a 129 personas acusadas de ayudar a Pinochet a reprimir a sus opositores. Además, para fines de este año, está prevista la apertura de un Museo de la memoria y los Derechos Humanos para honrar a las vÃctimas de la dictadura.
Intentos previos de usar ADN para ubicar los restos no han sido exitosos. Expertos forenses del Gobierno han identificado de forma errónea al menos 48 cuerpos enterrados en tumbas sin nombre en el Cementerio General de Santiago.
El error desató fuertes reacciones adversas y protestas de grupos que representan a las familias de los desaparecidos.
En respuesta al clamor popular, Bachelet implementó una base de datos genéticos para ayudar a identificar a los cientos de restos que por años han permanecido enterrados.
La nueva base de datos ya ha producido resultados alentadores cuando a comienzos de año el cuerpo de Nelson Araneda Loaiza, un activista polÃtico de izquierda, fue identificado.
Ese hallazgo y la posibilidad de encontrar a otros sin identificar llevó al Gobierno a tomar medidas para volver a abrir el reporte, publicado por primera vez en 1991, que reconocÃa a las vÃctimas de abusos a los derechos humanos.
Se espera que este mes el Congreso apruebe un ley que creará un instituto nacional de derechos humanos y la reapertura de la Comisión Nacional de la Verdad por un perÃodo de seis meses.
"Esto dará a las personas que no querÃan, no podÃan o no sabÃan acerca de la comisión original la oportunidad de registrar a sus familias", dijo MarÃa Luisa Sepúlveda Edwards, encargada de la Comisión Asesora Presidencial para la polÃtica de los Derechos Humanos.
RESPUESTAS DEFINITIVAS
Menos de 400 personas han ido a registrarse, muy por debajo de las miles que el Gobierno tenÃa pensado cuando implementó la base de datos.
Algunas familias podrÃan estar evitando revivir el dolor de perder a sus seres queridos, explicó Ariel Dorfman, escritor chileno-estadounidense y defensor de los derechos humanos.
"La pérdida no es algo que pasa sólo una vez, sino que pasa una y otra vez, especialmente si la persona está desaparecida", sostuvo Dorfman.
Muñoz, quien estuvo presente durante las dos exhumaciones de los restos que se creÃan era de su padre, está de acuerdo.
Raúl Antonio Muñoz Muñoz fue un lÃder sindical y un organizador durante el Gobierno del presidente socialista Salvador Allende. Muñoz fue arrestado el 29 de septiembre de 1973 en frente de su esposa y de sus cinco hijos. Desde entonces, no se sabe nada de él.
La dictadura informó posteriormente a la familia que Raúl habÃa fallecido, pero no hizo entrega de su cuerpo.
Muñoz se encuentra escéptica frente a la nueva base de datos de ADN, pero está dispuesta a esperar novedades acerca de si encuentran los restos de su padre.
"La primera vez se llevaron su pierna izquierda y la segunda, su derecha", dijo Muñoz. "ImagÃnese, haber recibido la osamenta, haber hecho el duelo y después el Gobierno nos dice que los restos no corresponden", añadió.
(Traducido por Alvaro Tapia; Editado en español por Silene RamÃrez)
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2009 Reuters Limited.